En los Himnos de Tubinga se hace referencia constantemente a un pasado tan sólo recordado por los dioses y, por asimilación, el poeta, que al exaltar las cualidades de los dioses convierte su obra en un ser inmortal. Hölderlin, muy platónico, nos habla de que el amor acerca el amante al amado, que traducido a la poesía significa la poetización del poeta.
El tiempo de tal poetización no es el presente, donde la poesía no puede ser comprendida, ya que la referencia divina divinizante del poeta se encuentra en un pasado olvidado. El tiempo de la reflexión es el pasado, y se ejerce desde el futuro. De este modo Hölderlin nos va introduciendo en su poética; la poesía hölderiana es un ejercicio de adivinación y convicción en un futuro que, al igual que él está haciendo referencias a Grecia y al mito del Reich, debe basarse en el pensamiento del pasado. Hölderlin convierte sus poemas en una creación clásica que, como el pensamiento grecolatino, debe pasar por una etapa de oscuridad para poder resurgir. Los mitos contienen la expresión del pensamiento humano que ha sobrevivido al paso del tiempo. Hölderlin intenta igualarse a ellos con la pérdida de las referencias personales, para centrarse en algo abstracto e imperecedero. Y ¿qué hay mas abstracto e imperecedero que términos tales como el amor, la libertad o la humanidad?
Los Himnos de Tubinga son, en este aspecto, una exaltación de la racionalidad reflexiva, que tras haberse liberado de la anécdota, se convierte en un punto de referencia desde el que poder partir en el futuro. Un ejemplo del impacto de Hölderlin en ese futuro lo tenemos en el final del III Reich:
El 27 de junio de 1945, en pleno avance aliado, la Facultad de Filosofía de la Universidad de Friburgo, que llevaba desde el mes de marzo refugiada en el castillo de Wildestein, celebra una ceremonia de clausura entre el estruendo del bombardeo francés. Después de un breve recital de piano, el rector de la Universidad, Martin Heidegger, realiza una magistral conferencia titulada La Pobreza, que gira alrededor de la frase hölderiana:
"Entre nosotros todo se concentra sobre lo espiritual, nos hemos vuelto pobres para llegar a ser ricos."(III, 621)
La aparición de Hölderlin no es casual. Sus escritos son, sin lugar a dudas, muy pangermánicos. Versos como: "todas las cenas del Elíseo valen lo que un apretón de manos alemán" (lo estoy citando de memoria, así que puede no ser literal) muestran el fondo de sus referencias alegóricas de un pasado mejor, con visiones hacia un futuro prometedor. El propio nombre de himnos denota su carácter exaltador e incitador.
Hölderlin es un clásico muy moderno que ya fue recuperado en su época por su ideología. Ahora lo que tenemos que hacer es recuperar su teoría poética.
Futuro, pasado y presente se unen en esta figura magistral. ¡Bravo, Friedrich!.
¡Que ésta sea la última de mis lágrimas
vertidas por la querida Grecia!
Haced sonar, Parcas, vuestras tijeras,
pues mi corazón pertenece a los muertos.Grecia. Himnos de Tubinga.
Hölderlin.
Este blog es una búsqueda de la reflexión literaria que no puede ser comprendida hasta un futuro no muy lejano del botón PUBLICAR.
2 comentarios:
Así me gusta: elevando el listón. Y ahora ¿Qué escribimos los mediocres?
Los mediocres no se.
Pero los maestros: ángel, tu y mahn tenéis los deberes en duermedonquijote@gmail.com.
En tu correo te explico todo.
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